Claves para estudiar y valorar una oportunidad de negocio

Claves para estudiar y valorar una oportunidad de negocio

Para que un negocio pueda tener éxito es importante aprender a aprovechar las oportunidades que se nos puedan poner por delante. Para llegar a lo más alto y conseguir que un negocio triunfe es importante estudiar y valorar diferentes aspectos. Es importante analizar el mercado lo más rápido posible porque las grandes oportunidades no suelen durar mucho. Es decir, si no las aprovechamos, lo más seguro es que esa oportunidad de negocio sea aprovechada por otra persona.

Antes de lanzarnos a la aventura, es importante analizar el negocio y en consecuencia poder ver si realmente hay oportunidad de negocio o no. Si el análisis no nos muestra oportunidades verdaderas, lo mejor será esperar hasta encontrar una mejor oportunidad.

Cómo identificar una oportunidad de negocio

Una buena idea la podemos encontrar en diferentes momentos de nuestra vida, de aquí que siempre haya que estar atentos para encontrar lo que estamos buscando. Se puede encontrar en las viejas ideas, en conferencias de emprendedores, colaboración con otros emprendedores, seguimiento de pioneros… vamos que se puede encontrar incluso en el día a día.

Cuando hemos encontrado la idea, lo siguiente que debemos hacer es estudiarla para darle forma. Para poder tener éxito, es importante crear un proyecto que esté alrededor de esa para más tarde valorar los posibles inconvenientes que pueda tener. El objetivo es tener claro que la idea puede ser una buena oportunidad de negocio y no lo contrario.

Valorar una idea de negocio

Para poder saber si realmente merece la pena poner en práctica la idea de negocio que tenemos en mente es importante valorar una serie de aspectos.

Innovación

Si quieres lanzar un negocio rentable es importante valorar el apartado de innovación. Hay que tener en cuenta que las ideas innovadoras son las que más éxito suelen tener, pero no hay que aceptarla a la ligera. Antes de dar el paso es importante fijarnos en otros aspectos para ver si realmente interesa. Por ejemplo, es importante mirar el tiempo de aprendizaje que exigirá la idea para ponerla en práctica y los costes que irán asociados al comienzo para ponerla en funcionamiento.

También es importante valorar si la idea beneficiará a los clientes y en consecuencia demandará el servicio o producto. Recuerda, las ideas innovadoras en ocasiones tardan un poco en introducirse en el mercado, por lo que hay que tener capital para afrontar los gastos asociados hasta entrar en el mercado definitivamente.

Hueco en el mercado

De nada sirve una buena idea o una buena oportunidad de negocio si no encontramos un hueco en el mercado. Para saber si nuestro negocio tiene ese hueco es importante ver si la competencia ya lo está explotando. En caso afirmativo, hay que valorar si queda hueco para nuestro negocio o el sector está demasiado explotado.

Si hay competidores directos, siempre hay que analizarlos para ver como son y si podemos ponernos por encima para ganar clientes.

También hay que valorar si el producto o servicio que vamos a ofrecer ya está posicionado o tendremos que hacer un esfuerzo para darlo a conocer y así crear sensación de necesidad entre los clientes.

Hay que valorar si el precio de venta es asumible por los clientes a los cuales va dirigido el producto o servicio. De nada sirve tener un buen negocio si luego los clientes no pueden pagar el coste.

Transmisión de la idea

Una idea deja de ser buena en el momento en el cual no la podemos trasmitir. Puede ser la mejor idea del mundo, pero si no conseguimos que los clientes comprendan esa idea, es como si la misma fuese un fracaso. Recuerda, para que una idea sea una buena oportunidad de negocio es importante saber cómo trasmitirla para crear clientela.

¿Nuestra idea es interesante?

Para poder valorar si el negocio será una buena oportunidad hay que valorar los siguientes aspectos.

Precios: si el precio no es competitivo y accesible al cliente final, entonces no venderemos y en consecuencia el negocio no será rentable.

Competencia: siempre hay que examinar a fondo la competencia actual y la que pueda llevar en el futuro.

Modas: hay que valorar si el producto es una moda o será algo que se venderá en el tiempo. Si es una moda hay que pensar que en poco tiempo puede que la demanda baje de manera importante.

Evolución económica: hay que realizar un estudio de cómo podría ser la evolución y en consecuencia hacernos a la idea de si realmente es o no una oportunidad de negocio.

Publicidad y distribución: hay que buscar fórmulas para dar a conocer el producto o servicio y así ganar clientes. Por supuesto, hay que valorar si realmente interesa la inversión o no en esos medios para dar a conocer el producto.

Recursos necesarios

Cuando tenemos la certeza de que la idea es buena, es el momento de fijarnos en si tenemos los recursos necesarios para poner en práctica la idea o no.

Por ejemplo, si contamos con los recursos suficientes y tenemos la certeza de que la idea es buena, hay que tener en cuenta que será una buena opción para hacer negocio. Es verdad que será un reto, pero la probabilidad de sacar el negocio adelante será elevada.

Si no tenemos los recursos suficientes hay que calcular cuáles serán los gastos para ver si realmente interesa apostar por el negocio o no. Siempre hay que hacer números para ver su viabilidad.

La idea debe encajar

Piensa que el negocio será a largo plazo. Con esto quiero decir que la idea siempre tiene que encajar con nuestros ideales. Si cometemos el error de apostar por un negocio que no nos gusta o supera nuestras capacidades, lo más seguro es que termines por abandonar a la menor. Hay que tener claro que hay muy buenas ideas, pero no todas las ideas son buenas para nuestros intereses. Siempre hay que buscar algo que nos llene y que nos anime a seguir al pie del cañón para sacar adelante el negocio.

Te puedo asegurar que los mejores emprendedores son aquellos que son capaces de encontrar las mejores ideas y luego saben trasladarlas a diferentes proyectos. Sin olvidar que un buen emprendedor también es el que sabe renunciar a tiempo y no insiste en algo que sabe que está condenado al fracaso.

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