¿Conoces la sedacion consciente en odontologia? Descubre Sedalux

La sedación consciente ha revolucionado el sector de la odontología al permitir a los pacientes disfrutar de una experiencia 100% indolora, evitando la ansiedad que genera el miedo al dolor y haciendo que las visitas al dentista sean más rápidas, placenteras y habituales, favoreciendo una adecuada salud bucodental.
Descubriendo la sedación consciente en odontología
Se entiende por sedación consciente el método a través del cual se logra que un paciente no experimente sensación alguna de dolor, sin que eso influya en su capacidad de percepción de su entorno, es decir, sin afectar a su consciencia.
Eso permite dar al usuario la tranquilidad de mantenerse despierto en todo momento de la intervención con el odontólogo, pero eliminando de raíz todos los problemas que genera el dolor: la sensación, el miedo a sufrirlo, la ansiedad que se siente antes de acudir a la consulta, el trauma psicológico que puede generar para futuras visitas, perjudicando nuevamente el nivel de tranquilidad del paciente…
Además, es importante tener en cuenta que, aunque los niños son los que más pronto asocian un entorno en el que sienten dolor con la sensación de miedo, los adultos son capaces de lo mismo. Por eso, democratizar el acceso a una alternativa sin dolor es tan importante, y la sedación dental con Sedalux es la mejor forma de combatir el dolor de manera definitiva en las visitas al dentista.
Con la aplicación de sedación consciente, el paciente se puede relajar, percibiendo todo lo que ocurre a su alrededor, pero sin sentir dolor. Además, contribuye a mejorar los planes de tratamiento y de recuperación después de una intervención, eliminando las molestias antes y después de la visita, y ayudando al paciente a disfrutar de una salud bucodental adecuada donde el dolor no tenga cabida.
¿Cómo se consigue aplicar la sedación consciente? Se hace mediante el uso combinado de un sedante y un anestésico. Mientras que el primero induce al paciente a un estado de relajación, el segundo consigue bloquear las señales neuronales encargadas de la percepción del dolor, inhibiéndolas. El paciente, por tanto, no siente dolor.
Por sus propiedades y por su fácil administración y excepcionales resultados, la sedación dental es la mejor forma de suprimir el dolor de cualquier intervención odontológica.
Cómo se administra la sedación dental

La combinación de anestésicos y sedantes que se administran a los pacientes es un cóctel de dos ingredientes de fácil asimilación que se puede administrar por dos vías: nasal o intravenosa.
En función del criterio del anestesiólogo profesional, se elegirá un modo u otro. También influyen determinados factores que se deberán comprobar antes de la aplicación, para lo cual es necesario que el profesional esté debidamente cualificado para ejercer como profesional de la anestesia.
En Sedalux no sólo trabajamos con anestesiólogos profesionales que encuentran una nueva forma de expandir las ventajas de la anestesia a pacientes que sufren en sus visitas al dentista, también disponemos de recursos formativos de calidad dentro de Sedalux Academy, para que tanto clínicas como pacientes y profesionales sanitarios conozcan los detalles del empleo y efecto de la sedación dental.
Si se administra por vía intravenosa, la sedación consciente es asimilada por el cuerpo en poco tiempo. Eso ayuda a que el paciente entre en un estado de relajación antes que si se aplica por vía nasal. La recuperación es excelente, los efectos de la sedación desaparecen pasado un tiempo y los tejidos recuperan su sensibilidad original de manera paulatina.
Si se administra por vía nasal, se recurre a una combinación de gases que son inhalados por el paciente y que, aunque tienen el mismo efecto bloqueando las señales del dolor, para poder notar por completo el efecto del medicamento es necesario dejar pasar algo más de tiempo para que el organismo lo asimile en su totalidad.
Qué ventajas presenta la sedación consciente en odontología
La sedación dental se ha convertido en un recurso mucho más eficaz que cualquier otro medicamento inhibidor de las señales neuronales responsables de la transmisión del dolor por varios motivos.
En primer lugar, su administración es sencilla y rápida. El paciente no necesita hacerse pruebas previas y el organismo asimila el sedante y el anestésico realmente bien, prácticamente sin efectos secundarios y con una recuperación excelente.
En segundo lugar, permite que el paciente esté consciente durante todo el tiempo que duran sus efectos. Al contrario que otros anestésicos, que causan pérdida parcial o total del conocimiento, la sedación consciente, además de bloquear las señales del dolor, relaja al paciente pero no lo adormece, por lo que es un remedio perfecto para combatir la ansiedad y los nervios sin perder el conocimiento.
Y, en tercer lugar, la sedación consciente permite que el odontólogo pueda mejorar el seguimiento de hipotéticas inflamaciones o procesos infecciosos que pudieran tener lugar, además de mejorar el manejo del dolor postoperatorio si el dentista ha tenido que intervenir quirúrgicamente al paciente.
No hay que olvidar que la sedación dental facilita lo que se conoce como la “unificación terapéutica”, pudiendo agrupar varios tratamientos en una sesión, reduciendo las molestias al paciente y haciendo un uso más provechoso del tiempo en la consulta.








































































































